Las medias veladas venían en un sobre acolchado, sin caja, y el elástico de la cintura traía una banda de silicona apenas visible. La primera prueba fue un día completo de oficina: caminar hasta la parada, subir escaleras, sentarse y levantarse varias veces. A media tarde el punto donde más se notó el desgaste fue la zona del tobillo, no la cintura. Ahí es donde este tipo de media empieza a ceder, y conviene revisarlo antes de comprar otro par.
La prenda de descanso llegó en una bolsa de tela, con la etiqueta de composición cosida al costado. La usamos tres noches seguidas y después un lavado a mano con agua fría. Lo que miramos no fue el tacto inicial, que siempre es agradable, sino si el ruedo del escote y los puños mantenían la forma o se estiraban hacia afuera. En este caso aguantó bien el primer lavado; el segundo ya dejó el puño algo más suelto, aunque sin perder el ajuste.
Los tiempos de entrega también entran en la comparación. Una tienda despachó al día siguiente y el paquete llegó a Encarnación en tres días hábiles; la otra tardó cinco y el sobre venía algo arrugado, sin daño en el contenido. Si vas a pedir para una fecha concreta, ese margen de dos días cambia bastante la planificación.